Toros y Música

El pasodoble, la banda en la plaza y la conexión eterna entre flamenco y tauromaquia.

Toros y música: ficha del pasodoble
Pasodoble más conocido
España Cañí (Pascual Marquina, 1925)
Pasodoble clásico
El gato montés (Manuel Penella, 1917)
Pasodoble de despedida
Suspiros de España (Álvarez Alonso, 1902)
Ópera taurina
Carmen (Bizet, 1875)
Banda de Las Ventas
30 músicos, ≈200 pasodobles en repertorio
Toques codificados
2 clarineros + 2 timbaleros (siglo XVIII)
Flamenco taurino
Camarón, Enrique Morente, Estrella Morente
Compositor moderno
Manuel Sosa («Roca Rey», 2018)
Concepto compartido
El duende (Lorca, 1933)
Bienal de Flamenco
Sevilla, secciones taurinas

El pasodoble torero

El pasodoble es el género musical taurino por excelencia. Nacido como marcha militar española, evolucionó en el siglo XIX hasta convertirse en la banda sonora de la corrida de toros.

Banda de música tocando un pasodoble en una plaza de toros
La banda de música interpreta un pasodoble, parte esencial de la liturgia taurina.

Los pasodobles más famosos llevan nombres de toreros o de conceptos taurinos:

La música en la plaza

En la mayoría de las plazas españolas, una banda de música toca pasodobles durante la corrida. La música suena:

La decisión de cuándo tocar es del director de la banda, que observa la corrida y juzga el momento oportuno. Tocar demasiado pronto puede ser irrespetuoso; tocar en el momento justo eleva la emoción.

Flamenco y toros

La conexión entre flamenco y tauromaquia es profunda. Ambas expresiones comparten:

Ópera y toros

La ópera Carmen de Georges Bizet (1875) — basada en la novela de Mérimée— es probablemente la obra musical más famosa del mundo asociada a la tauromaquia. El personaje de Escamillo, el torero, canta el célebre «Votre toast» (Canción del Torero).

¿Sabías que...?

El clarín (trompeta) que suena en la plaza para anunciar los cambios de tercio tiene un origen militar. Los toques están codificados: tres toques para la salida del toro, un toque para cada cambio de tercio, y toques especiales para avisos al matador.

Los toques de clarín y la liturgia sonora del coso

Antes incluso del primer pasodoble, la corrida tiene una banda sonora propia: los toques de clarín y timbal. Son señales codificadas que han llegado intactas del siglo XVIII y que marcan el ritmo del espectáculo. Tres toques anuncian la salida del toro al ruedo. El cambio de tercio —de varas a banderillas, de banderillas a muleta— se anuncia con un toque preciso y reconocible, ejecutado por dos clarineros y dos timbaleros vestidos a la usanza del XVII. En plazas como Las Ventas o Sevilla, los músicos pertenecen a corporaciones específicas que pasan el oficio de generación en generación.

El maestro de la banda de música, situado generalmente en un palco lateral, decide cuándo arrancar un pasodoble. La tradición dicta que solo se toque cuando la faena lo merece —pasada la mitad de la lidia, con público entregado—. Tocar antes de tiempo es considerado falta de respeto y da pie a abucheos del propio público. Tocar bien y en el momento justo, en cambio, eleva la faena hasta lo sublime.

Pasodobles y compositores: una historia paralela a la del toreo

El género del pasodoble torero se consolida en torno a 1900, cuando los grandes compositores españoles aceptan dedicar piezas a matadores concretos. Pascual Marquina (autor de «España Cañí», 1925), Manuel Penella («El Gato Montés», 1917) y Antonio Álvarez Alonso («Suspiros de España», 1902) son los nombres mayores. Cada gran torero ha tenido «su» pasodoble: «Manolete» (de J. F. Pacheco), «Joselito» (José Padilla), «Belmonte» (Fernández Vilches) y, ya en el siglo XXI, «Roca Rey» (compuesto en 2018 por Manuel Sosa).

El flamenco también ha entrado en el ruedo. Camarón de la Isla, Enrique Morente y, más recientemente, Estrella Morente han cantado en festivales taurinos benéficos. La unión es lógica: ambos lenguajes comparten lo que Lorca llamó el duende, esa fuerza que aparece o no aparece sin que pueda forzarse. Toreros como Curro Romero o Morante de la Puebla han sido descritos como «cantaores con muleta», y la analogía no es retórica: el público les pide pellizco, no perfección técnica.

Anécdotas y curiosidades

«España Cañí» se compuso para una verbena de Madrid en 1925. Pascual Marquina ni siquiera la escribió pensando en los toros: fue después, durante una corrida en Las Ventas, cuando la banda la interpretó por primera vez tras una faena triunfal. Hoy es probablemente la pieza más reproducida en plazas de toda Hispanoamérica.

La ópera Carmen de Bizet (1875), pese a estar ambientada en Sevilla, fue compuesta sin que el autor pisara nunca España. Bizet murió tres meses después del estreno, sin saber que su torero Escamillo se convertiría en el personaje operístico más asociado a la fiesta nacional. La «Canción del Torero» se canta desde entonces en todos los idiomas operísticos.

Curro Romero pidió en su retirada (2000) que el cuarteto de música tocara «Suspiros de España» en lugar del habitual «Gato Montés». La decisión, considerada inusual, marcó simbólicamente la melancolía de su despedida.

Fuentes

Pasodobles dedicados: una historia paralela

Cada gran torero ha tenido «su» pasodoble, escrito por compositores que mantenían amistad o admiración con el matador:

  • «Joselito» — José Padilla (1916), dedicado a Joselito el Gallo.
  • «Belmonte» — Fernández Vilches (1918).
  • «Manolete» — J. F. Pacheco (1944).
  • «El Cordobés» — Pepe Bañuls (1965).
  • «Roca Rey» — Manuel Sosa (2018), encargo de la Comunidad Cultural Taurina del Perú.

Flamenco taurino

La unión entre flamenco y tauromaquia ha generado encuentros memorables. Camarón de la Isla cantó en festivales taurinos benéficos en los años 80. Enrique Morente dedicó varios discos a la fiesta. Estrella Morente mantiene vínculo activo: cantó en la inauguración de la Feria de San Isidro 2019 y ha colaborado en festivales con Morante de la Puebla. La Bienal de Flamenco de Sevilla incluye habitualmente espectáculos con temática taurina.

La banda y el clarín

En la mayoría de plazas españolas, una banda municipal toca durante la corrida. La banda de música de Las Ventas tiene 30 músicos y mantiene un repertorio de unos 200 pasodobles. La Banda Municipal de Madrid, fundada en 1909, ha colaborado con figuras como Plácido Domingo en conciertos taurinos benéficos. Los toques de clarín y timbal —ejecutados por 2 clarineros y 2 timbaleros vestidos a la usanza barroca— marcan los cambios de tercio sin variación desde el siglo XVIII.

Lecturas relacionadas

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es el pasodoble torero más famoso?

«España Cañí», de Pascual Marquina (1925), es el pasodoble más reproducido en plazas de toros del mundo entero. Le siguen «El Gato Montés» de Manuel Penella (1917) y «Suspiros de España» de Antonio Álvarez Alonso (1902).

¿Cuándo decide la banda tocar durante una corrida?

El director de la banda observa la faena y arranca cuando considera que ha alcanzado calidad suficiente: normalmente tras varias series de muletazos templados. Tocar antes de tiempo se considera falta de respeto y suele ser abucheado.

¿Por qué se asocian flamenco y toros?

Porque comparten raíz andaluza, sentido trágico y la noción del duende: esa fuerza misteriosa que separa una interpretación correcta de una sublime. Toreros como Curro Romero o Morante son descritos a menudo como cantaores con muleta.

¿Qué representa el clarín en la corrida?

Los toques de clarín y timbal marcan el ritmo de la lidia: anuncian la salida del toro, cada cambio de tercio y el aviso al matador si se demora. Son señales codificadas desde el siglo XVIII y solo dos clarineros oficiales —vestidos a la usanza barroca— pueden ejecutarlas.