- Nombre completo
- Pedro Romero y Martínez
- Nacimiento
- 19 de noviembre de 1754, Ronda (Málaga)
- Muerte
- 10 de febrero de 1839, Ronda (84 años)
- Época
- Pioneros del Toreo (siglo XVIII)
- Toros lidiados
- 5.600 (sin cornada grave)
- Escuela
- Escuela rondeña (clasicismo, verticalidad)
- Dinastía
- Francisco Romero (abuelo) → Juan Romero (padre) → Pedro Romero
Orígenes: la dinastía Romero
Pedro Romero nació en Ronda en 1754, en el seno de la familia que inventó el toreo moderno. Su abuelo, Francisco Romero, fue el primer torero que utilizó la muleta como instrumento de lidia. Su padre, Juan Romero, perfeccionó la técnica. Pedro la llevó a la cumbre.
La dinastía Romero de Ronda es el origen de todo. Antes de los Romero, el enfrentamiento con el toro era un acto de fuerza bruta, ejecutado a caballo o a pie sin técnica definida. Los Romero convirtieron la lidia en un arte con reglas, creando las suertes fundamentales que siguen vigentes más de 250 años después.
Carrera: el torero invencible
La carrera de Pedro Romero es legendaria en cifras y en hechos. Según las crónicas de la época, Romero mató más de 5.600 toros a lo largo de su carrera y nunca fue herido de gravedad. Este dato, casi increíble, habla de una técnica tan depurada que el toro apenas tenía oportunidad de alcanzar al matador.
Su dominio se extendió del último tercio del siglo XVIII al principio del XIX, una época en la que el toreo pasó de ser un pasatiempo aristocrático a convertirse en el espectáculo popular por excelencia de España. Pedro Romero fue protagonista central de esta transformación.
- Técnica impecable: Romero perfeccionó la estocada «recibiendo» — esperando al toro quieto para clavarle la espada—, la suerte más difícil y más valiente del toreo.
- Serenidad: Los cronistas lo describían como imperturbable. Ni la velocidad ni el tamaño del toro alteraban su compostura.
- Longevidad: Toreó durante más de 30 años, retirándose a los 45 años con todas sus facultades intactas.
La rivalidad con Pepe-Hillo
La rivalidad entre Pedro Romero y Pepe-Hillo fue la primera gran rivalidad del toreo y una de las más intensas de la historia de la tauromaquia. Romero representaba la escuela rondeña: técnica, serena, calculada. Pepe-Hillo representaba la escuela sevillana: alegre, arriesgada, improvisada.
España se dividió entre los partidarios de uno y otro — anticipando rivalidades futuras como Lagartijo-Frascuelo o Joselito-Belmonte. La historia terminó trágicamente para Pepe-Hillo, muerto en Madrid en 1801, mientras Romero sobrevivió a todos sus rivales.
Ronda: la cuna del toreo
La Plaza de Toros de Ronda, construida en 1785, es la plaza más antigua de España y el escenario donde los Romero forjaron el arte del toreo. Hoy, Ronda sigue siendo un lugar de peregrinación para los aficionados que quieren comprender los orígenes del espectáculo.
Los últimos años: maestro de toreros
Tras su retirada, Pedro Romero fue nombrado director de la Real Escuela de Tauromaquia de Sevilla en 1830, la primera institución oficial dedicada a la enseñanza del toreo. A sus 76 años, Romero seguía transmitiendo su arte a las nuevas generaciones, cerrando un círculo que había comenzado con su abuelo Francisco.
Murió en Ronda en 1839, a los 84 años, habiendo presenciado la transformación del toreo desde un entretenimiento local hasta el espectáculo nacional de España. Ningún torero ha sido más determinante en esa transformación.
¿Sabías que...?
Pedro Romero y Pepe-Hillo son los dos toreros que aparecen retratados por Francisco de Goya en su serie de grabados La Tauromaquia. Goya, contemporáneo de ambos, dejó un testimonio visual inestimable de cómo era el toreo en el siglo XVIII y de la rivalidad entre las escuelas de Ronda y Sevilla.