Enrique Ponce

Tres décadas en la cumbre. El matador con más corridas toreadas de la historia moderna.

Datos Biográficos
Nombre completo
Enrique Ponce Martínez
Nacimiento
8 de diciembre de 1971, Chiva (Valencia)
Alternativa
16 de marzo de 1990, Valencia
Estilo
Técnico, regular, dominador, toreo clásico evolucionado
Récords
Más de 2.500 corridas toreadas, más Puertas Grandes que ningún otro torero vivo

La longevidad imposible

Enrique Ponce ha sido el matador de toros más regular y consistente de las últimas tres décadas. Su carrera, que se extiende desde 1990 hasta bien entrado el siglo XXI, no tiene parangón en la historia moderna de la tauromaquia. Mientras que la mayoría de los toreros viven momentos de gloria seguidos de declives inevitables, Ponce ha mantenido un nivel de excelencia que desafía toda lógica.

Nacido en Chiva (Valencia) en 1971, Ponce demostró desde su adolescencia unas aptitudes extraordinarias. Tomó la alternativa en 1990 y en pocas temporadas se situó en la cúspide del escalafón, posición que ocupó durante más de 25 años consecutivos.

Técnica y dominio

El toreo de Enrique Ponce se define por una palabra: dominio. Ponce no es un torero que emocione con el riesgo extremo — como José Tomás— ni que deslumbre con inspiraciones artísticas puntuales — como Morante—. Ponce es un torero que siempre funciona.

Su técnica se basa en una colocación perfecta, un manejo del capote y la muleta impecable y una capacidad para leer al toro que solo da la experiencia de miles de tardes. Ponce sabe qué hacer con cada tipo de toro: el bravo, el manso, el peligroso, el noble. Y con todos sale airoso.

Récords y cifras

Las cifras de Ponce son abrumadoras:

El gran veterano

Lo más extraordinario de Ponce es su capacidad para mantenerse competitivo temporada tras temporada. En un oficio donde las cornadas, el miedo y el desgaste físico retiran prematuramente a la mayoría, Ponce ha desafiado el paso del tiempo con una determinación admirable.

Su influencia sobre las generaciones más jóvenes — Roca Rey, Talavante— es innegable. Ponce demostró que era posible construir una carrera basada en la consistencia y la profesionalidad, sin necesidad de recurrir al misticismo ni a la provocación.

Valencia: la tierra

Ponce mantiene una relación especial con la plaza de Valencia, su tierra natal. En las Fallas, la corrida de Ponce es siempre una de las más esperadas, y el público valenciano lo considera su torero más querido desde los tiempos de la Edad de Oro del toreo.

¿Sabías que...?

Enrique Ponce es probablemente el matador que más orejas ha cortado en la historia de la tauromaquia moderna. Su capacidad para triunfar con regularidad — no con golpes de genio aislados, sino tarde tras tarde— lo convierte en un caso único en el oficio de torear.

Las cifras de una carrera irrepetible

Enrique Ponce ha toreado más de 2.500 corridas a lo largo de su carrera, cifra que ningún otro matador en activo —y muy pocos en la historia— se aproxima a igualar. Ha cortado más de 4.500 orejas, ha abierto cerca de 250 Puertas Grandes y ha mantenido un promedio de 80-90 corridas anuales durante más de 25 temporadas consecutivas. Son cifras que solo se entienden por una combinación de talento, disciplina y suerte: ha evitado las cogidas graves que han apartado a otros matadores.

Su Plaza México es notable: cortes de oreja, Puertas Grandes y un seguimiento mexicano que la historia reservaba a Carlos Arruza. En Las Ventas, su récord de Puertas Grandes durante San Isidro lo coloca entre los matadores más triunfantes en la era moderna de la plaza madrileña. En La Maestranza, Ponce es uno de los nombres asociados con la Feria de Abril desde los años 90.

La técnica de Ponce: clasicismo evolucionado

El toreo de Ponce se basa en un clasicismo evolucionado: respeta las suertes tradicionales pero las ejecuta con limpieza y temple superiores a la media. No tiene los gestos vanguardistas de Morante ni el riesgo extremo de José Tomás. Su seña es la colocación: siempre está en el sitio justo, conoce el ritmo del toro, no se deja sorprender. Esta habilidad le ha permitido sumar tardes triunfales con todo tipo de ganaderías, incluso las más difíciles.

Su repertorio es completo: domina el capote (verónica, chicuelina, gaonera), la muleta (natural, derechazo, manoletina, trincherazo) y la suerte de matar (estoquea con asombrosa eficacia). Su banderillería, aunque no la ejecuta con frecuencia, es de una belleza considerable cuando decide hacerla. La regularidad es su gran característica: corridas malas en plaza floja casi no las firma; corridas buenas en plaza grande son su norma.

Anécdotas y curiosidades

Ponce tomó la alternativa el 16 de marzo de 1990 en la Plaza de Toros de Valencia, con Joselito como padrino y Litri como testigo. Tenía 18 años. Su confirmación en Madrid llegó al año siguiente, también con Joselito. Ya en 1992 entró en el escalafón con más de 60 corridas y, en 1994, alcanzó el número uno absoluto del escalafón mundial: posición que mantuvo durante 12 temporadas consecutivas.

Su relación con Valencia es seña personal. Es valenciano (Chiva, 1971), torea en Fallas y Feria de Julio cada año desde 1990 sin excepción, y ha salido por la Puerta Grande de la Plaza de Valencia más de 30 veces. La Comunidad Valenciana le otorgó la Distinción de la Generalitat al Mérito Cultural en 2018.

En 2020, Ponce sufrió una cogida grave en Cuenca que estuvo a punto de retirarlo. La cornada le seccionó parcialmente la femoral y requirió operación de urgencia. Tras meses de recuperación volvió a la temporada con su regularidad habitual. La cogida —retransmitida en directo— recordó al sector que la edad no le había vuelto invulnerable.

Fuentes

Lecturas relacionadas

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Preguntas frecuentes

¿Cuántas corridas ha toreado Enrique Ponce?

Más de 2.500 corridas a lo largo de su carrera, cifra prácticamente sin precedentes. Ha cortado más de 4.500 orejas y ha abierto unas 250 Puertas Grandes en todo el escalafón mundial.

¿Por qué Ponce ha sido tan regular?

Por una combinación de talento, disciplina, técnica clásica y suerte: ha evitado las cogidas graves que apartaron a otros matadores. Su «colocación» —saber estar siempre en el sitio justo— le permite firmar buenas tardes con todo tipo de ganaderías.

¿Cuándo tomó la alternativa?

El 16 de marzo de 1990 en la Plaza de Toros de Valencia, con Joselito como padrino y Litri como testigo. Tenía 18 años. Su confirmación en Madrid llegó al año siguiente.

¿Cuál es su gran cogida?

La de 2020 en Cuenca, donde una cornada le seccionó parcialmente la femoral. Requirió operación de urgencia y meses de recuperación. La cogida, retransmitida en directo, recordó al sector que su longevidad no era invulnerable.