- Ubicación
- Rond-Point des Arènes — Arles, Bouches-du-Rhône, Francia
- Construcción
- Siglo I d.C.
- Primera corrida
- 1853
- Aforo
- 12.500 localidades
- Patrimonio
- UNESCO (Monumentos romanos de Arles, 1981)
- Ferias principales
- Feria de Pascua (abril), Feria del Arroz (septiembre)
Un anfiteatro romano para los toros
Las Arènes d'Arles son un anfiteatro romano del siglo I d.C. que, tras dos mil años de historia, sigue albergando espectáculos públicos, entre ellos corridas de toros. Situadas en el corazón de Arles (Provenza, Francia), las Arènes son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y una de las plazas de toros más extraordinarias del mundo.
El anfiteatro fue construido alrededor del año 90 d.C. para acoger combates de gladiadores y espectáculos con fieras. Con capacidad para más de 20.000 espectadores en la época romana, hoy acoge aproximadamente 12.000 personas en su configuración actual para corridas de toros y espectáculos culturales.
La tradición taurina de Arles
La tauromaquia llegó a Arles en el siglo XIX, cuando las corridas de toros españolas se extendieron por el sur de Francia. Desde entonces, Arles se ha convertido en una de las ciudades taurinas más importantes de Francia, con dos ferias anuales — Pascua y septiembre— que atraen a las primeras figuras del toreo.
Los carteles de Arles son de primera categoría: José Tomás, Morante de la Puebla, Roca Rey y Talavante son presencias habituales en las ferias arlesianas.
Las ferias
- Feria de Pascua (Feria de Pâques): Celebrada en Semana Santa, incluye corridas de toros, novilladas y corridas de rejones.
- Feria del Arroz (Feria du Riz): En septiembre, coincidiendo con la cosecha del arroz de la Camarga, con carteles de alto nivel.
Arles y Van Gogh
Arles es también la ciudad donde Van Gogh pintó sus obras más célebres. El pintor holandés vivió en Arles entre 1888 y 1889 y retrató las Arènes en su cuadro Les Arènes, conectando la tradición pictórica con la taurina.
La course camarguaise
Además de las corridas españolas, las Arènes de Arles acogen la course camarguaise, la tradición taurina autóctona de la Provenza, en la que los raseteurs intentan arrancar cintas de los cuernos de los toros sin capote ni muleta. Ambas tradiciones coexisten en el mismo escenario milenario.
Un marco incomparable
Torear en un anfiteatro romano de dos mil años de antigüedad es una experiencia única en el mundo taurino. La piedra dorada de las Arènes, la luz provenzal y la atmósfera festiva de Arles crean un marco que muchos matadores consideran entre los más bellos del circuito taurino internacional.
¿Sabías que...?
Las Arènes d'Arles y las Arènes de Nîmes son los dos únicos anfiteatros romanos del mundo que siguen albergando corridas de toros. Torear en un escenario donde hace dos mil años lucharon gladiadores añade una dimensión histórica única al espectáculo taurino.