La tauromaquia en el sur de Francia
La tauromaquia tiene una presencia sólida en el sur de Francia, donde las corridas de toros se celebran desde el siglo XIX en ciudades como Nîmes, Arles, Bayona, Dax, Mont-de-Marsan y Béziers. La corrida francesa es idéntica a la española en su estructura y es reconocida como patrimonio cultural inmaterial de Francia.
Las grandes plazas francesas
Francia cuenta con dos plazas de primera categoría:
- Arènes de Nîmes: Un anfiteatro romano del siglo I d.C., la plaza de toros más antigua del mundo en uso. Las corridas entre sus muros milenarios ofrecen un espectáculo de una belleza incomparable.
- Arènes d'Arles: Otro anfiteatro romano, más pequeño pero igualmente impresionante. Las ferias de Arles — Pascua y septiembre— atraen a las primeras figuras del toreo.
Las ferias francesas
El circuito taurino francés incluye ferias importantes:
- Feria de Nîmes (Pentecostés): Una de las ferias más importantes de Europa.
- Feria de Arles (Pascua y septiembre): Dos ferias anuales de alto nivel.
- Feria de Bayona: La más importante del País Vasco francés.
- Feria de Dax: Tradición gascona con corridas de calidad.
El público francés
El aficionado francés tiene fama de ser más analítico que el español: valora la técnica y la estética por encima de la emoción bruta. Toreros artísticos como Morante de la Puebla, Talavante y José Tomás son especialmente apreciados por el público francés.
La «course camarguaise»
Además de las corridas españolas, el sur de Francia tiene su propia tradición taurina autóctona: la course camarguaise, en la que los raseteurs intentan arrancar cintas de los cuernos de los toros sin usar capote ni muleta. Es una modalidad incruenta que coexiste con la corrida española en las mismas plazas.
Protección legal
En 2011, la tauromaquia fue reconocida como patrimonio cultural inmaterial en Francia, otorgando protección legal a las corridas celebradas en las regiones con tradición taurina. Esta protección fue reforzada por el Consejo Constitucional francés.
¿Sabías que...?
Las Arènes de Nîmes fueron construidas en el siglo I d.C. como anfiteatro romano para gladiadores. Hoy acogen corridas de toros, conciertos y eventos culturales, siendo posiblemente el edificio más antiguo del mundo que sigue albergando espectáculos públicos.