
- Titular
- Adolfo Martín Escudero
- Fincas
- Madrid y Extremadura
- Encaste
- Albaserrada (Santa Coloma)
- Divisa
- Verde botella y roja
- Parentesco
- Rama de la familia Victorino Martín
El otro Martín
Adolfo Martín comparte el encaste Albaserrada con su pariente Victorino Martín, pero ha desarrollado una selección propia que produce toros con personalidad diferenciada. La ganadería es heredera directa de la tradición familiar de los Martín, una estirpe que ha dedicado más de un siglo a la cría del toro bravo con un criterio inmutable: la casta por encima de todo.
Adolfo Martín Escudero, titular actual, gestiona la ganadería desde sus fincas en Madrid y Extremadura. A diferencia de su pariente Victorino, que ha consolidado una marca casi mediática, Adolfo Martín mantiene un perfil más discreto, dejando que sus toros hablen por él en el ruedo. Y vaya si hablan.
Orígenes del encaste Albaserrada
El encaste Albaserrada proviene del Conde de Santa Coloma, una de las líneas genéticas más antiguas y minoritarias del toro de lidia. A principios del siglo XX, el Conde de Santa Coloma formó su vacada a partir de reses de Ibarra y Saltillo, creando un toro nervioso, bravo y con un genio especial que lo diferenciaba radicalmente del Domecq dominante.
Cuando la ganadería de Santa Coloma se dividió, una parte pasó a manos de Albaserrada, y de ahí derivaron las ramas que hoy representan Victorino Martín y Adolfo Martín. Ambas casas comparten un tronco genético común pero han evolucionado por caminos distintos, creando una rivalidad que es una de las más fascinantes del mundo ganadero.
Características del toro
Los toros de Adolfo Martín son reconocibles por su comportamiento en el ruedo:
- Exigentes: Demandan al matador una lidia completa, técnica y sin concesiones. No perdonan errores de colocación ni defectos con el capote.
- Temperamento: Poseen un genio vivo que requiere del matador colocación perfecta y dominio absoluto de la escena. Son toros que miran, que aprenden y que exigen verdad.
- Emoción: Cuando un toro de Adolfo Martín embiste con entrega, transmite una emoción única al tendido. El triunfo con estos toros tiene un valor especial porque la victoria está genuinamente en duda hasta el último pase.
- Presencia: De hechuras armónicas, con un cuello potente y una cornamenta seria que impone respeto desde que asoma por la puerta de chiqueros.
En el vocabulario taurino, se dice que un toro de Adolfo Martín tiene «casta» — esa cualidad indefinible que distingue a un toro bravo de uno que simplemente embiste.
San Isidro: la corrida de la verdad
La corrida de Adolfo Martín en la Feria de San Isidro es una de las más esperadas por la afición exigente de Madrid. Junto con la de Victorino y la de Miura, forma la trilogía de corridas «duras» que todo aficionado quiere presenciar.
En Las Ventas, la plaza más exigente del mundo, la corrida de Adolfo Martín funciona como un examen de verdad. Los matadores que se anuncian con estos toros saben que no hay lugar para la trampa ni el recurso fácil. Los tendidos del 7 — la zona más entendida de la plaza— se llenan para esta cita, esperando ver si el torero de turno está a la altura del toro.
Toreros como José Tomás, que siempre buscó la verdad en su toreo, o Talavante, capaz de doblarse con toros difíciles, han firmado faenas memorables con reses de Adolfo Martín.
La rivalidad Victorino-Adolfo
La rivalidad entre las dos ramas de los Martín es uno de los debates más apasionantes del mundo ganadero. Mientras que Victorino Martín ha apostado por un toro más duro y combativo, Adolfo Martín ha buscado un equilibrio ligeramente distinto: toros igualmente encastados pero quizás con un punto más de nobleza en su embestida.
Para el aficionado, esta diferencia sutil es material de conversación inagotable. Ambas ganaderías producen toros excelentes, pero el matiz es distinto: con un victorino todo puede pasar; con un Adolfo Martín, la emoción reside en la exigencia técnica. Dos formas de entender la bravura dentro de un mismo tronco genético.
Presencia en otras ferias
Además de San Isidro, los toros de Adolfo Martín se lidian en las principales ferias de España: La Maestranza, Bilbao, Pamplona y Valencia. En cada una de estas plazas, la corrida de Adolfo Martín se programa como una de las citas de mayor interés para los aficionados más exigentes.
«En una corrida de Adolfo Martín, el silencio del público es distinto. Es un silencio de respeto. De saber que todo puede pasar.»
¿Sabías que...?
La rivalidad entre los «Martín» — Victorino y Adolfo— es una de las más interesantes del mundo ganadero. Comparten encaste pero han evolucionado en direcciones diferentes, generando un debate apasionante entre aficionados sobre cuál produce mejores toros. En los tendidos, la pregunta «¿Victorino o Adolfo?» genera tantas pasiones como las grandes rivalidades del toreo.
Albaserrada: el encaste de la diferencia
El encaste Albaserrada es una de las líneas genéticas más singulares y minoritarias del toro de lidia. Procede del Conde de Santa Coloma, que a principios del XX formó su vacada con reses de Ibarra y Saltillo. La selección produjo un toro nervioso, bravo, con genio que se diferenciaba radicalmente del Domecq dominante. Tras la división de Santa Coloma, su patrimonio genético se repartió entre varias casas: las dos principales hoy son Victorino Martín y Adolfo Martín, ambos parientes entre sí pero con selecciones independientes.
La filosofía de Adolfo Martín se sintetiza en una palabra: casta. El ganadero ha priorizado durante décadas la conservación de la calidad genética del Albaserrada original, sin concesiones al gusto del público masivo. Sus toros son típicamente complicados: el matador no puede esperar la nobleza repetitiva del Domecq sino que debe lidiar con un animal que pelea, que tiene mente propia, que no perdona errores. Para los aficionados severos, esta exigencia es virtud máxima.
Plazas exigentes y aficionados específicos
Los toros de Adolfo Martín lidian habitualmente en las plazas más exigentes: Las Ventas (Madrid), Bilbao (Vista Alegre), Pamplona, Vic-Fezensac (Francia). En estas plazas el público quiere ver toros con casta, no toros «cómodos». La presencia de Adolfo Martín en los carteles de Aficionado en San Isidro o en las grandes ferias bilbaínas es respetada por el sector severo.
El comportamiento de los Adolfo Martín requiere matadores especializados. Pocas figuras del escalafón se sienten cómodas con el encaste: son reses que exigen valor, conocimiento del oficio y capacidad para imponerse al toro complicado. Matadores como Iván Fandiño (q. e. p. d.), Octavio Chacón, Antonio Ferrera, Manuel Escribano y, ocasionalmente, Cayetano Rivera son los nombres que regularmente aceptan corridas de Adolfo Martín.
Anécdotas y curiosidades
El parentesco entre Adolfo Martín y Victorino Martín es directo: son primos hermanos, descendientes de la misma familia. Compartieron tronco genético del Conde de Santa Coloma pero tras la división han mantenido selecciones independientes. La diferencia fundamental: Victorino ha buscado mayor proyección mediática; Adolfo ha mantenido un perfil más discreto. La calidad de ambas divisas, sin embargo, es comparable.
La tienta de Adolfo Martín es ceremonia exigente. Las pruebas a las vacas y a los machos jóvenes son rigurosas: solo el 8-12% del ganado pasa la prueba, cifra muy inferior al estándar del sector. Esta exigencia explica el carácter de las reses que llegan al ruedo. La selección genética se realiza durante años antes de que un toro determinado alcance los 4-5 años necesarios para la lidia.
La trágica muerte de Iván Fandiño el 17 de junio de 2017 en Aire-sur-l'Adour (Francia) ocurrió lidiando un toro precisamente del encaste Albaserrada (no de Adolfo Martín específicamente, sino de Pereda). Fandiño era de los pocos matadores plenamente especializados en el encaste. Su muerte marcó al sector y reforzó la imagen del Albaserrada como toro de máxima exigencia.
Fuentes
Lecturas relacionadas
- Todas las ganaderías bravas
- Victorino Martín
- El Pilar (ganadería)
- El toro bravo: anatomía y comportamiento
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Preguntas frecuentes
¿De qué encaste son los toros de Adolfo Martín?
Encaste Albaserrada, derivado del Conde de Santa Coloma. Es uno de los encastes más singulares y minoritarios: produce toros nerviosos, con genio, complicados. Se diferencia radicalmente del Domecq dominante. Adolfo Martín mantiene la selección original con criterios estrictos.
¿Qué relación tiene con Victorino Martín?
Son primos hermanos, descendientes de la misma familia con tronco genético común del Conde de Santa Coloma. Tras la división, mantienen selecciones independientes. La diferencia: Victorino tiene mayor proyección mediática; Adolfo mantiene perfil más discreto. La calidad de ambas divisas es comparable.
¿En qué plazas lidian sus toros?
En las plazas más exigentes: Las Ventas, Bilbao, Pamplona, Vic-Fezensac. El público de estas plazas valora especialmente el toro con casta, no el toro «cómodo». La presencia de Adolfo Martín en los carteles del Aficionado en San Isidro o en las grandes ferias bilbaínas es respetada por el sector severo.
¿Quién torea sus toros?
Matadores especializados como Iván Fandiño (q. e. p. d.), Octavio Chacón, Antonio Ferrera, Manuel Escribano y ocasionalmente Cayetano Rivera. Pocas figuras del escalafón aceptan regularmente corridas de Adolfo Martín porque exigen valor, conocimiento del oficio y capacidad para imponerse al toro complicado.