
- Fundación
- 1920 (como ganadería de bravo)
- Fundador
- Victorino Martín Andrés
- Titular actual
- Victorino Martín García (tercera generación)
- Fincas
- Galapagar (Madrid) y Moraleja (Cáceres)
- Encaste
- Albaserrada
- Divisa
- Rosa y verde
Historia
La ganadería Victorino Martín fue fundada por Victorino Martín Andrés en la primera mitad del siglo XX. Pero fue su hijo, Victorino Martín García, quien la convirtió en una de las marcas más respetadas del mundo taurino desde los años 70. Hoy, con la tercera generación al frente, los victorinos siguen lidiándose en las plazas más importantes del mundo, manteniendo intacta la esencia que los hizo legendarios.
Victorino Martín padre adquirió reses del encaste Albaserrada (derivado del Conde de Santa Coloma), un encaste minoritario que produce toros nerviosos, bravos y con un genio especial que los diferencia de la mayoría. Mientras que la inmensa mayoría de las ganaderías españolas optaron por el encaste Domecq — más rentable y predecible—, los Martín apostaron por mantener una línea genética distinta. Esa decisión, arriesgada en lo comercial, los convirtió en favoritos de los aficionados.
El encaste Albaserrada
El Albaserrada procede del Conde de Santa Coloma, una de las casas ganaderas más antiguas de España. A diferencia del Domecq, que predomina en más del 80% de las ganaderías actuales, el Albaserrada produce un toro con características muy diferentes:
- Nervio: Toros más vivaces, atentos y reactivos que los Domecq estándar.
- Genio: Un punto de «genio» que añade emoción e incertidumbre a la lidia.
- Bravura profunda: No es la bravura noble del Domecq, sino una bravura con aristas, con matices, que exige al torero un esfuerzo técnico y emocional superior.
Victorino Martín comparte este encaste con su pariente Adolfo Martín, aunque cada rama ha desarrollado selecciones diferentes que producen toros con personalidades distintas.
El toro victorino
Los toros de Victorino Martín son los favoritos de los aficionados puristas. Mientras que muchas ganaderías han evolucionado hacia toros más nobles y colaboradores, los victorinos conservan una bravura indómita que los hace únicos:
- Embisten con transmisión y seriedad, obligando al torero a estar al máximo nivel.
- Requieren una lidia precisa y técnica; no perdonan errores.
- Mantienen la intensidad durante toda la faena, sin desfondarse.
- El triunfo con un victorino otorga un prestigio especial en la carrera de cualquier matador, porque la victoria es genuinamente difícil.
En el vocabulario taurino, se dice que un victorino es un toro «encastado» — un toro con raza, con chispa, que no se entrega fácilmente.
San Isidro y Victorino
La corrida de Victorino Martín en la Feria de San Isidro en Las Ventas es una de las citas más esperadas del calendario taurino. Los tendidos del 7 — donde se sienta la afición más entendida de Madrid— se llenan para ver a los victorinos, y la emoción que generan estos toros en la primera plaza del mundo es incomparable.
La relación entre Victorino y Las Ventas es simbiótica: la plaza más exigente del mundo es el escenario perfecto para los toros más exigentes del escalafón. Cuando un victorino embiste con bravura, los tendidos estallan con el grito «¡Victorinoooo!» que se ha convertido en seña de identidad de San Isidro.
Tardes memorables
José Tomás protagonizó una de sus faenas más memorables con un toro de Victorino Martín en Nîmes en 2012. La combinación del torero más puro de la era moderna con el toro más encastado del escalafón produjo una de esas tardes que definen una época.
Otros matadores como Talavante, especialista en doblarse con toros difíciles, y El Cordobés han firmado triunfos importantes con victorinos. Sin embargo, es justo decir que con un victorino no siempre se triunfa — precisamente eso es lo que otorga valor extra a cada oreja cortada.
Las fincas
Victorino Martín cría sus toros en dos fincas principales: Galapagar (Madrid), cercana a la Sierra de Guadarrama, y Moraleja (Cáceres), en la dehesa extremeña. Esta dualidad geográfica enriquece el producto: los toros que se crían en el clima más frío de la sierra madrileña desarrollan una resistencia diferente a los criados en la suavidad extremeña.
Victorino y la afición
Pocas ganaderías tienen un vínculo emocional tan fuerte con la afición como Victorino Martín. Los aficionados «victorinistas» forman una especie de cofradía que sigue a la ganadería de plaza en plaza, celebrando cada embestida brava y cada toro indultado como una victoria personal. Esta relación entre ganadería y público es única en el mundo del toro bravo.
«El victorino es el termómetro del torero. Si funciona con un victorino, funciona con todo.»
¿Sabías que...?
El grito «¡Victorinoooo!» de los tendidos del 7 de Las Ventas cuando un victorino embiste con bravura es uno de los sonidos más característicos de la Feria de San Isidro. Es un homenaje espontáneo del público a la ganadería, y se ha convertido en un ritual que no se produce con ninguna otra divisa. Incluso toreros y ganaderos de otras casas reconocen que ese grito es uno de los momentos más emocionantes que se viven en una plaza de toros.
Victorino Martín García: el ganadero leyenda
Victorino Martín García (1929-2017) es la personalidad más influyente del mundo ganadero español del último medio siglo. Hijo del fundador, asumió la gestión en los años 60 y convirtió a Victorino Martín en una marca cultural, no solo ganadera. Su filosofía era radical: «el toro bravo no se hace, se conserva». Defendió la pureza del encaste Albaserrada cuando casi todas las ganaderías españolas se cruzaban con Domecq por motivos comerciales. Esta resistencia genética convirtió Victorino en santuario del toro nervioso, bravo, con genio.
Su relación con los aficionados severos fue íntima. Las peñas taurinas de Madrid (El 7, El Toril, La Matraca) lo trataban como héroe propio. Las corridas de Victorino en San Isidro eran cita obligada para los aficionados que valoraban el toro con casta por encima del toreo cómodo. Victorino Martín tenía además una presencia mediática cuidada: aparecía en programas de televisión, daba entrevistas con discurso reflexivo y defendía la fiesta con argumentos estructurados. Tras su muerte en 2017, su hijo —Victorino Martín García hijo— y nieto continúan la línea.
Los toros victorinos: características y tardes
Los toros de Victorino son nerviosos, encastados, exigentes. Pelean al matador en cada pase, no perdonan errores y obligan a un toreo verdadero. Suelen tener cornamenta desarrollada, trapío serio y musculatura específica. La lidia exige conocimiento técnico, valor y capacidad de improvisación. Los matadores que se han especializado en Victorinos son nombres como Antoñete, Niño de la Capea, Manolo Sánchez, Antonio Ferrera, Manuel Escribano.
Tardes memorables de Victorino incluyen la del 10 de junio de 1989, cuando César Rincón cortó dos orejas en Las Ventas con un toro victorino —parte de su histórica temporada de cuatro Puertas Grandes—. Y, ya en el siglo XXI, la del 5 de junio de 2014, con Antonio Ferrera firmando una faena cumbre que terminó con dos orejas y salida a hombros. Cortar oreja a un Victorino en Madrid sigue siendo uno de los logros profesionales más cotizados.
Anécdotas y curiosidades
La finca de Galapagar (Madrid) es el corazón histórico de la ganadería. La proximidad a Madrid permite que los aficionados visiten las instalaciones durante todo el año. La finca conserva un museo familiar con trofeos, fotografías, premios y los registros genealógicos completos de la cabaña. Es uno de los pocos museos ganaderos privados accesibles al público.
Victorino Martín García fue presidente del Senado de España entre 1989 y 1996, durante el gobierno de Felipe González. Su rol en la política nacional fue inusual para un ganadero. Defendió a la fiesta en debates parlamentarios y mantuvo amistades transversales con la izquierda y la derecha españolas.
La fundación Toro de Lidia, creada en 2014 por iniciativa de Victorino Martín hijo y otros ganaderos, es la principal entidad de defensa del sector. Promueve estudios económicos, campañas de comunicación y representación institucional. Su objetivo: defender el toro bravo como patrimonio cultural y ecológico de España.
Fuentes
- Victorino Martín Andrés | Wikipedia
- Cartel Victorino para Sevilla | Cultoro
- Victorino — «Mi corrida es cinqueña» | Aplausos
- Anexo: Ganaderías bravas | Wikipedia
Lecturas relacionadas
🔍 Consulta también el glosario taurino completo y las frases taurinas en el español cotidiano.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Victorino Martín García?
Hijo del fundador y la personalidad más influyente del mundo ganadero español del último medio siglo. Asumió la gestión en los años 60 y convirtió Victorino Martín en marca cultural defendiendo la pureza del encaste Albaserrada. Fue además presidente del Senado de España entre 1989 y 1996.
¿Qué hace especiales a los toros de Victorino?
Su carácter: nerviosos, encastados, exigentes. Pelean al matador en cada pase, no perdonan errores y obligan a un toreo verdadero. Suelen tener cornamenta desarrollada, trapío serio y musculatura específica. La lidia exige conocimiento técnico, valor y capacidad de improvisación.
¿En qué se diferencia del Domecq?
El Albaserrada produce toros nerviosos con genio; el Domecq produce toros nobles con recorrido. El Albaserrada exige imponerse al toro; el Domecq permite ligar tandas largas. Son dos filosofías opuestas. La mayoría de las ganaderías eligió Domecq por motivos comerciales; Victorino mantuvo Albaserrada por convicción.
¿Qué es la Fundación Toro de Lidia?
Una entidad creada en 2014 por iniciativa de Victorino Martín hijo y otros ganaderos para defender el sector. Promueve estudios económicos, campañas de comunicación y representación institucional. Su objetivo es defender el toro bravo como patrimonio cultural y ecológico de España.