Plaza de Toros de Pamplona

El coliseo de los Sanfermines. 19.529 gargantas que exigen toros de respeto.

Ficha Técnica
Ubicación
Paseo Hemingway — Pamplona, Navarra, España
Inauguración
1922 (estructura actual)
Aforo
19.529 localidades
Categoría
1ª Categoría
Ferias principales
Sanfermines (6-14 de julio)

La plaza de los encierros

La Plaza de Toros de Pamplona es el destino final de los célebres encierros de los Sanfermines. Los toros que corren por las calles del casco viejo cada mañana a las 8:00 entran en esta plaza, donde por la tarde son lidiados en corridas de primera categoría. Esta doble función — final de encierro y plaza de corridas— la convierte en una de las plazas más singulares del mundo.

Inaugurada en 1922, la plaza tiene capacidad para aproximadamente 19.000 espectadores, lo que la sitúa entre las más grandes de España, solo por detrás de Las Ventas.

Los Sanfermines

Durante los nueve días de los Sanfermines (6-14 de julio), la plaza de Pamplona vive su momento de máximo esplendor. Las corridas sanfermineras son de primer nivel: los carteles incluyen a las máximas figuras del escalafón y a las ganaderías más importantes de España.

Las ganaderías que corren el encierro y se lidian por la tarde incluyen Miura (siempre el último día), Victorino Martín, Fuente Ymbro, Jandilla y Adolfo Martín.

Hemingway y Pamplona

Una estatua de Ernest Hemingway preside la entrada de la plaza, recordando al escritor que inmortalizó los Sanfermines en su novela Fiesta (1926). Hemingway asistió a los Sanfermines por primera vez en 1923 y regresó varias veces a lo largo de su vida.

La afición navarra

El público pamplonés es uno de los más festivos y ruidosos de España. A diferencia de la sobriedad de Las Ventas o la elegancia de La Maestranza, la plaza de Pamplona vive las corridas con una alegría ruidosa que incluye canciones, bandas de música y peñas que animan desde los tendidos de sol.

El encierro y la corrida

La peculiaridad de Pamplona es que los mismos toros que corren el encierro por la mañana se lidian por la tarde. El aficionado pamplonés puede, por tanto, seguir la trayectoria completa de cada toro: desde la carrera callejera hasta la lidia formal en la plaza.

¿Sabías que...?

La plaza de Pamplona es la segunda más grande de España por capacidad (tras Las Ventas) y se llena completamente durante los nueve días de Sanfermines. Más de 170.000 entradas se venden durante la feria, lo que la convierte en uno de los eventos con mayor venta de entradas de todo el calendario taurino mundial.

El callejón y la plaza: cómo se cierra el encierro

El encierro pamplonés termina precisamente en la plaza de toros: los toros y cabestros entran en el ruedo a través del callejón, un estrecho túnel de unos 25 metros que comunica las calles del casco viejo con la arena. Una vez dentro, los animales son conducidos a los corrales por la puerta opuesta, mientras los corredores se quedan en el ruedo durante unos minutos para celebrar el final de la carrera y, ocasionalmente, ejecutar suertes con vaquillas que se sueltan a continuación.

La plaza, con sus 19.529 localidades, es la tercera más grande de España tras Las Ventas y la Plaza México. Pese a su tamaño, durante los nueve días de Sanfermines se llena al completo cada tarde. La empresa Casa de Misericordia gestiona la plaza desde finales del XIX y reinvierte sus beneficios en obras sociales: ese carácter mutualista es una particularidad que distingue a Pamplona de otras grandes plazas.

La afición navarra: severa, fiel y profundamente arraigada

Pamplona tiene una de las aficiones más severas del calendario español. El público no aplaude por compromiso: si la faena no convence, lo manifiesta con silencio, abucheos o pañuelos verdes (petición de devolución del toro). Los carteles de Sanfermines premian la entrega física, el valor y la verdad técnica; el toreo decorativo se considera incluso fuera de lugar. Esta exigencia explica que la oreja sea trofeo difícil en Pamplona y que los matadores que triunfan allí ganen prestigio inmediato en todo el escalafón.

Las peñas pamplonesas —algunas centenarias— ocupan tendidos específicos y mantienen su propia liturgia: bandas de música, banderas, desfiles. La Peña Anaitasuna, la Peña Mutilzarra y la Peña San Fermín son referencias. Su voz es decisiva en la formación de la opinión pública sobre cada corrida.

Anécdotas y curiosidades

La Casa de Misericordia, propietaria de la plaza, es una institución asistencial fundada en 1706. Gestiona varios centros para personas mayores y con discapacidad. Los beneficios de la plaza —entradas, retransmisiones, alquileres— se destinan íntegramente a estas obras sociales. Es un caso único en el mundo del toro: la plaza es benéfica de derecho y de hecho.

La estatua de Hemingway frente a la entrada principal —obra de Luis Sanguino, 1968— se ha convertido en lugar de peregrinación. Cada 6 de julio, antes del Chupinazo, los aficionados depositan pañuelos rojos al pie de la estatua. La placa reza: «A Ernest Hemingway, premio Nobel de Literatura, amigo de este pueblo y descubridor literario de los Sanfermines». La calle adyacente —Paseo Hemingway— fue rebautizada en 1972.

El Museo Taurino de Pamplona, dentro de la plaza, conserva una colección importante de cabezas disecadas de toros premiados, trajes de luces y carteles históricos. Especial interés tienen los carteles de Sanfermines de los años 20 y 30, anteriores a la generación de Hemingway, que documentan la transformación de la fiesta local en fenómeno internacional.

Fuentes

Lecturas relacionadas

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es la capacidad de la plaza de Pamplona?

19.529 localidades. Es la tercera plaza más grande de España (tras Las Ventas y la Plaza México) y se llena completamente cada tarde durante los nueve días de Sanfermines.

¿Por qué Casa de Misericordia gestiona la plaza?

La Casa de Misericordia es una institución asistencial fundada en 1706 que tiene la concesión de la plaza desde el siglo XIX. Los beneficios —entradas, derechos de televisión, alquileres— se destinan íntegramente a obras sociales: residencias para personas mayores y con discapacidad. Es un caso único en el mundo del toro.

¿Por qué hay una estatua de Hemingway en la plaza?

Porque Hemingway, que descubrió Pamplona en 1923, internacionalizó los Sanfermines con su novela «Fiesta» (1926). La estatua de Luis Sanguino se inauguró en 1968. Cada 6 de julio, antes del Chupinazo, los aficionados depositan pañuelos rojos al pie como homenaje.

¿Es difícil cortar oreja en Pamplona?

Sí. La afición navarra es de las más severas del país y exige verdad técnica, valor y entrega física. La oreja se concede con cuentagotas, lo que la convierte en trofeo especialmente cotizado. Los matadores que triunfan en Sanfermines ganan prestigio inmediato en todo el escalafón.