El Siglo XVIII

Romero, Costillares, Pepe-Hillo. El nacimiento del toreo moderno y las primeras plazas permanentes.

La gran revolución

El siglo XVIII es el siglo fundacional de la tauromaquia moderna. En este siglo, el toreo a pie sustituyó definitivamente al toreo a caballo, se construyeron las primeras plazas de toros permanentes, se codificaron las suertes de la lidia y surgieron los primeros matadores profesionales. Todo lo que hoy conocemos como «corrida de toros» nació en el siglo XVIII.

El toreo se hace popular

Cuando Felipe V prohibió a la nobleza participar en las corridas, los hombres del pueblo — matarifes, pastores, mozos— ocuparon su lugar. Este cambio sociológico fue trascendental: la tauromaquia dejó de ser un privilegio aristocrático para convertirse en un espectáculo popular.

Los primeros matadores profesionales surgieron en Andalucía, especialmente en Ronda y Sevilla. La dinastía de los Romero de Ronda — Francisco, Juan y Pedro— creó las bases técnicas del toreo a pie, mientras que Pepe-Hillo en Sevilla desarrolló un estilo más arriesgado y vistoso.

Las dos escuelas

El siglo XVIII vio nacer la gran dualidad del toreo: la escuela rondeña y la escuela sevillana.

Esta dualidad — técnica vs. inspiración, cabeza vs. corazón— ha perdurado hasta hoy y es la base de todas las grandes rivalidades taurinas posteriores.

Las primeras plazas

Hasta el siglo XVIII, las corridas se celebraban en plazas mayores, calles o campos abiertos. La construcción de las primeras plazas de toros permanentes transformó definitivamente el espectáculo:

Goya y los toros

Francisco de Goya, el más grande pintor español, fue un apasionado de los toros. Su serie de grabados La Tauromaquia (1816) es el testimonio visual más importante del toreo del siglo XVIII: escenas de encierros, suertes a pie y a caballo, cogidas y triunfos que permiten reconstruir con detalle cómo eran las corridas de la época.

Goya retrató tanto a Pedro Romero como a Pepe-Hillo, inmortalizando la rivalidad más antigua del toreo y dejando un legado artístico que trasciende tanto la pintura como la tauromaquia.

¿Sabías que...?

Pedro Romero mató más de 5.600 toros sin sufrir una sola cornada grave. Este récord, prácticamente imposible en la tauromaquia moderna, habla de una perfección técnica extraordinaria y de un conocimiento del toro que solo un hijo de la dinastía que inventó el toreo podía poseer.

Pedro Romero, Pepe-Hillo y los Romero de Ronda

La dinastía de los Romero de Ronda es la cuna del toreo a pie moderno. Francisco Romero (1700-1763), considerado el primer torero profesional de la historia, se le atribuye la invención de la muleta tal como la conocemos: tela roja sobre estaquillador, que sustituyó al sombrero o a la espada con paño que se usaban antes. Su hijo Juan Romero (1722-1824) consolidó la profesión y vivió 102 años. Su nieto Pedro Romero (1754-1839) fue el gran maestro: 28 años toreando sin recibir cornada grave, más de 5.600 toros estoqueados según la leyenda y un toreo basado en la verticalidad y el dominio absoluto.

En contraste, José Delgado «Pepe-Hillo» (1754-1801) representó la escuela sevillana: alegre, espectacular, próxima al peligro. Es autor de Tauromaquia o arte de torear (1796), el primer tratado técnico publicado sobre el toreo. Murió corneado en Madrid el 11 de mayo de 1801, en una de las cogidas más célebres de la historia, inmortalizada por Goya en su Tauromaquia. La rivalidad entre Romero y Pepe-Hillo —el técnico contra el inspirado— estableció el modelo de oposición que ha vertebrado todo el toreo posterior.

Las primeras plazas permanentes

Hasta el siglo XVIII, las corridas se celebraban en plazas mayores de los pueblos, plazas de armas o cosos provisionales de madera. La Real Maestranza de Caballería de Sevilla empezó a construir su plaza de piedra en 1761; tomó forma definitiva en 1788. La plaza de Ronda, inaugurada en 1785, es considerada la más antigua en uso continuo en España: su arquitectura inspiró las construcciones posteriores. La plaza de Aranjuez (1797), la de El Puerto de Santa María (1880, sobre las trazas de un coso anterior) y la primera plaza permanente de Madrid (Puerta de Alcalá, 1749) consolidaron el modelo arquitectónico circular.

La codificación de las suertes también es obra del XVIII. Pepe-Hillo, en su tratado, distingue ya las cuatro suertes principales (recibir, volapié, banderillas, capote) y describe los peligros del toro. La división en tres tercios, sin embargo, no se formalizará hasta el reglamento de 1852: en el XVIII, la corrida era todavía menos pautada y dependía del estilo del matador.

Anécdotas y curiosidades

Felipe V, primer Borbón en el trono español, prohibió en 1723 que la nobleza participara en corridas. La razón: consideraba el espectáculo «poco decoroso» para hidalgos. La medida transformó el toreo: los profesionales no nobles —matarifes, mozos de espadas, ganaderos modestos— ocuparon el ruedo y abrieron una nueva profesión. Sin la prohibición de Felipe V, probablemente el toreo a pie no habría alcanzado el desarrollo del XVIII.

Pedro Romero fue retratado por Goya en una serie célebre. El cuadro Pedro Romero (1795-1798), conservado en el Kimbell Art Museum de Fort Worth (Texas), es uno de los retratos taurinos más reproducidos del mundo. Romero también fue maestro de la primera escuela taurina formal, fundada por Fernando VII en Sevilla en 1830.

La cogida de Pepe-Hillo (11 de mayo de 1801) ocurrió a manos del toro «Barbudo» de la ganadería de José Rodríguez Galán. La crónica describe una cornada en el bajo vientre, el matador trasladado de inmediato al hospital y muerto pocas horas después. Goya la convirtió en una de las imágenes más célebres de su obra. Tenía 47 años.

Fuentes

Lecturas relacionadas

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Preguntas frecuentes

¿Quién inventó la muleta?

Francisco Romero, el patriarca de la dinastía de Ronda (1700-1763), introdujo la muleta tal como la conocemos: tela roja sobre estaquillador. Antes los toreros usaban un sombrero o un paño sobre la espada. La invención se considera el inicio del toreo a pie moderno.

¿Por qué se profesionalizó el toreo en el XVIII?

Porque Felipe V prohibió en 1723 que la nobleza participara en las corridas, considerándolas «poco decorosas». Los profesionales no nobles ocuparon el ruedo y crearon una nueva profesión. Sin esa prohibición, el toreo a pie no se habría desarrollado como lo hizo.

¿Cuál es la plaza de toros más antigua en uso?

La de Ronda (1785), considerada la más antigua en uso continuo. La Maestranza de Sevilla, aunque empezó a construirse antes (1761), no quedó terminada hasta 1788. Las Arènes de Nîmes son técnicamente más antiguas (siglo I d.C., anfiteatro romano), pero su uso taurino moderno data del XIX.

¿Quién fue Pepe-Hillo?

José Delgado (1754-1801), matador sevillano y autor del primer tratado técnico del toreo: «Tauromaquia o arte de torear» (1796). Su escuela sevillana —alegre, arriesgada, próxima al peligro— se opuso a la escuela rondeña de Pedro Romero. Murió corneado en Madrid en 1801; Goya inmortalizó la cogida.