«Entrar al trapo»

Dejarse provocar, caer en una provocación o trampa dialéctica. Reaccionar ante una provocación cuando lo más inteligente sería no hacerlo.

Ficha de la expresión
Categoría
En el ruedo
Uso actual
Dejarse provocar, caer en una provocación o trampa dialéctica. Reaccionar ante una provocación cuando lo más inteligente sería no hacerlo.
Ilustración divertida de la expresión Entrar al trapo

Qué significa hoy

«Entrar al trapo» significa en el español cotidiano: dejarse provocar, caer en una provocación o trampa dialéctica. reaccionar ante una provocación cuando lo más inteligente sería no hacerlo.

«No entres al trapo cuando te provoque; es exactamente lo que quiere.»

El origen taurino

En la lidia, «el trapo» es el capote o la muleta (ambos son telas). Cuando el toro «entra al trapo», embiste contra la tela que el matador le presenta. Un toro que no entra al trapo es un toro manso, que no embiste, y hace imposible la faena. En sentido figurado, la persona que «entra al trapo» es la que reacciona automáticamente ante una provocación, como el toro que embiste hacia lo que se le pone por delante.

Variantes y equivalencias

En Latinoamérica es más común «caer en la trampa» o «picar el anzuelo» (de origen pesquero).

¿Sabías que…?

La bravura del toro se mide precisamente por su predisposición a «entrar al trapo». Un toro que embiste con franqueza, sin dudar, es el ideal de bravura.

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