- Categoría
- El torero
- Uso actual
- Tomar riesgos, comprometerse de verdad con algo difícil, no quedarse en la superficie sino implicarse a fondo.
Qué significa hoy
«Arrimarse al toro» significa en el español cotidiano: tomar riesgos, comprometerse de verdad con algo difícil, no quedarse en la superficie sino implicarse a fondo.
«Si quieres que el negocio funcione, hay que arrimarse al toro y salir a vender a puerta fría.»
El origen taurino
En el toreo, «arrimarse» es la cualidad más valorada y más difícil: torear al toro muy cerca, dejando que los cuernos pasen rozando el cuerpo. La distancia entre los cuernos y el traje de luces es la medida del valor del matador. Un torero que se arrima es un torero que se juega la vida en cada pase. Un torero que «no se arrima» torea de lejos, con cobardía: el público lo detecta inmediatamente y lo castiga con bronca.
Variantes y equivalencias
«Arrimarse» a secas ya se entiende en el contexto adecuado. «No arrimarse» es sinónimo de cobardía profesional.
¿Sabías que…?
Los críticos taurinos miden el valor de una faena en centímetros: la distancia entre los pitones del toro y el cuerpo del matador en cada pase.